Endavant! 1945 | Hemeroteca

El Liceu corona a la soprano rusa Anna Netrebko como su "Reina por un día"

El Liceu corona a Anna Netrebko como su "Reina por un día" Anna Netrebko en un momento de su actuación en el Liceu. EFE/Foto cedida por el Liceu/Antoni Bofill El Liceu corona a Anna Netrebko como su "Reina por un día" Anna Netrebko en un momento de su actuación en el Liceu. EFE/Foto cedida por el Liceu/Antoni Bofill

El Liceu ha coronado esta noche a la soprano rusa Anna Netrebko como su "Reina por un día", con una actuación que ha entusiasmado al público que llenaba el coliseo barcelonés para escuchar a la "diva entre las divas" del canto, y que se ha quedado con ganas de disfrutar un poco más de su voz.

Casi siete años han transcurrido desde que en enero de 2013 Netrebko debutara triunfalmente en el Liceu con la ópera de Chaikovski Iolanta, dirigida por su descubridor en el Teatro Mariinsky de San Petersburgo Valery Gergiev, y lo ha hecho dentro de una gira junto a su marido, el tenor azerbaiyano Yusif Eyvazov, y el barítono británico Christopher Maltman.

Considerada por muchos como la mejor soprano de la actualidad, Anna Netrebko ha hecho gala de su prodigiosa voz y de sus reconocidas dotes interpretativas, facetas con las que la cantante saltó a la fama en 2005 tras una Traviata memorable en el Festival de Salzburgo junto al tenor mexicano Rolando Villazón.

Han pasado ya 15 años de aquella rutilante aparición en el panorama operístico internacional y Netrebko ha madurado física y vocalmente, y en la actualidad se decanta por un repertorio más audaz y dramático, sin dejar de mostrar su enorme versatilidad.

Bajo un programa con el título "Netrebko, Eyvazon y Maltman cantan Verdi", dentro de la programación del 20 aniversario de la reapertura del teatro barcelonés, el terceto ha compartido escenario durante cerca de dos horas con la Orquesta Sinfónica del Liceu, que ha actuado bajo una correcta dirección del maestro Denis Vlasenko.

El trío lírico ha interpretado en la primera parte del recital algunas de las piezas más célebres de las óperas del compositor italiano, como "Otello", "Nabucco", "Don Carlo", "Luisa Miller", "Macbeth" o "Il trovatore".

Después de esta primera parte dedicada a Verdi, Netrebko, Eyvazov y Maltman han optado por un repertorio verista, con piezas de óperas como "La Wally", de Alfredo Catalani, "Cavalleria rusticana", de Pietro Mascagni, "Andrea Chénier", de Umberto Giordano, "La viuda alegre", de Franz Lehár, y "Tosca" y "Gianni Schicchi", de Puccini.

Netrebko ha cantado en solitario únicamente tres arias, la primera de ellas "Tu che le vanità", de Don Carlo, en la que la diva ha hecho gala de su privilegiada calidad vocal y que ha arrancado los primeros "bravos" de la noche.

Ha hecho falta esperar a la segunda parte para que, de nuevo en solitario, Netrebko entonara "Ebben?... Ne andrò lontana", el aria más conocida de la ópera "La Wally", que ha cosechado una sonora ovación, y hacia el final del recital ha llegado "O mio babbino caro", de "Gianni Schicchi".

Con la popular aria compuesta por Puccini, con la que Netrebko llegó a emocionar al mismísimo Martin Scorsese en un homenaje que se le rindió al director en 2007, el Liceu se ha estremecido y se ha venido abajo al culminar la soprano su magistral interpretación.

Eyvazov y Maltman, que tienen la difícil tarea de estar a la altura de la Prima Donna rusa, han respondido con solvencia, especialmente el barítono británico, el otro gran triunfador de la noche, que ha lucido su potente voz en "Pietà, rispetto, amore", de "Macbeth", y sobre todo en "Nemico della patria", de "Andrea Chénier, arrancando repetidos "bravos" del respetable.

Eyvazov, acusado recurrentemente por la crítica especializada como un tenor mediocre cuyo único mérito sería su vínculo sentimental con la diva, ha crecido musicalmente desde que en 2014 la acompañara en otro recital en el Palau de la Música, y su actuación ha sido también reconfortada por el público.

Entre los asistentes al concierto, se ha notado la presencia de muchos aficionados rusos, algunos de ellos seguidores acérrimos de la Netrebko, e incluso se ha escuchado algún '¡Krasavitsa!' -¡Guapa!- cuando la soprano ha salido al escenario luciendo uno de sus fastuosos vestidos.

Tras finalizar el programa y cantar el trío la canción napolitana "O sole mio" como propina, el público ha aplaudido durante cerca de diez minutos esperando un segundo bis, pero más allá de salir dos veces al escenario para agradecer la ovación, los protagonistas han dado el recital por finalizado.

T'ha interessat aquest contingut?

Subscriu-te al butlleti i rebràs la informació al teu correu electrònic
Política de privacitat
Banner 468 x 60 px