Iceta: "El liderazgo de Sánchez es más fuerte que hace dos meses"

El líder del PSC apuesta por un pacto entre PSOE y Podemos "al que Ciudadanos no se oponga" para evitar unas terceras elecciones

Tiempos convulsos para la política nacional y catalana. Y también para el PSC, que se encuentra a caballo de ambas. Miquel Iceta (Barcelona, 1960), primer secretario de los socialistas catalanes y miembro de la ejecutiva federal del PSOE, defiende un pacto entre socialistas y Podemos “al que Ciudadanos no se oponga”, para evitar terceras elecciones, y está convencido de que el liderazgo de Pedro Sánchez “es más fuerte ahora que hace dos meses porque no ha cedido a presiones muy importantes para dejar gobernar al PP”.

-Todas las miradas están centradas ahora en Pedro Sánchez, le culpan de que no haya investidura y de unas terceras elecciones.

-Porque nadie espera nada de Mariano Rajoy. Ha quedado claro su fracaso en la investidura, que tiene como gran broche de oro la propuesta del exministro Soria para el Banco Mundial. Es la evidencia de que no hay regeneración democrática posible con Rajoy y con el PP. Es lógico que haya más presión sobre Sánchez. Me parece prudente que el secretario general del PSOE quiera hablar con todos, incluido el PP. Pero sigo pensando que no hay mejor salida que un Gobierno con mayoría alternativa y en eso tienen la palabra Podemos y Ciudadanos.

-¿Hay voluntad por parte de ellos?

-Cuando lo partidos dicen que no quieren terceras elecciones, deben decir en qué están dispuestos a colaborar. Es verdad que lo que pase en País Vasco y Galicia puede acabar de dar color a las cosas. En la política española falta más diálogo. Parece mentira que entre Podemos y Ciudadanos no hablen. La responsabilidad de llegar a unas terceras elecciones sería de todos.

-¿Cree que Podemos rebajará el tono, ha aprendido la lección?

-Todos los partidos aprenden de la experiencia. Nadie repetiría exactamente lo que ha hecho, porque obtendrías el mismo resultado. Debe haber una postura más flexible por parte de todos, también del Partido Socialista.

-“El PSOE será la solución” ¿Qué quiere decir eso?

-No hay solución sin el PSOE, aunque a mi me gustaría decir que el PSOE es la solución. Por eso, hay muchas miradas sobre Pedro Sánchez y eso le da una especial responsabilidad, de ahí que quiera hablar con todos.

-Pero con Podemos no pudo ser…

-Ya me manifesté a favor de un pacto con Podemos y Ciudadanos y sigo creyendo que sería lo mejor. Ahora introduzco un matiz: un pacto entre PSOE y Podemos al que Ciudadanos no se oponga. Hay que hablar. Si no se quieren terceras elecciones y no se quiere a Mariano Rajoy, tiene que haber un planteamiento alternativo. Lo que no puede ser es lo que decía el PSOE al principio: “No quiero votar a Rajoy, no quiero terceras elecciones, quiero estar en la oposición”. Todo a la vez no puede ser. Algunos socialistas decían: “Que el PP se ponga de acuerdo con los nacionalistas”. Es verdad que se produjo para la Mesa de Congreso, pero una investidura tiene una naturaleza muy distinta. Eran propuestas como si el PSOE se quisiera quitar de en medio, pero sin proporcionar soluciones. El PSOE no se puede quedar de espectador, por responsabilidad y por vocación de gobierno. Hay que dar tiempo al tiempo para buscar una solución que no deben ser unas terceras elecciones.

-¿Un cambio de liderazgos facilitaría las cosas?

-Yo no sé si en el PP se lo plantean, pero creo que no. Hemos visto que hay 180 diputados que no quieren a Rajoy. Los dirigentes del PP están en disposición de pensar qué es lo que más le conviene, no solo a su partido, sino a España. A mi no me parece que lo que más le convenga a España sea la continuidad del PP. La operación Soria pone más de relieve que con el PP no se puede llegar a acuerdos.

-¿Y la continuidad de Pedro Sánchez está garantizada?

-Yo creo que el liderazgo de Pedro Sánchez es más fuerte que hace dos meses, precisamente porque no ha cedido a presiones muy importantes para dejar gobernar al PP. La militancia y el votante socialista no están por la labor de dejar gobernar al PP, preferirían una alternativa.

-En esa búsqueda de una alternativa ¿qué pueden más, las líneas rojas o el partidismo?

-Parece que quien pacta cede en beneficio propio. Yo creo que veremos, y no muy tarde, partidos que den su apoyo sin estar en el Gobierno, que pacten no por sillones, sino por contenidos ideológicos. Son cosas que debemos aprender colectivamente los partidos, y los ciudadanos, favorecerlo. Zapatero tiene razón al decir que pactar no es traicionar.

-Eso exige quizá demasiada generosidad por parte de todos.

-Miremos los ayuntamientos. En casi todos hay pactos. En el Ayuntamiento de Mataró hay ocho partidos. El PSC gobierna con PP y UDC en Tarragona; con CDC en Girona, con los comunes en Barcelona y con Ciudadanos en Lleida. Entre otras cosas, porque los ayuntamientos no pueden adelantar elecciones, por lo que están obligados a pactar.

-En las últimas jornadas del Círculo de Economía se planteó trasladar esa normativa municipal a la política española.

-Quizá habría que revisar el proceso de investidura. En política, además de la necesidad de que haya leyes bien escritas, también hay costumbres, y quizá en España no estábamos acostumbrados a un multipartidismo como el que hay ahora. Estamos en una etapa distinta. Y el caso Soria demuestra que el PP está en otra época. Se sigue comportando como si tuviera mayoría absoluta. Los españoles han decidido repartir sus afectos de forma más plural y hay que trabajar en ese sentido. El PSOE está más acostumbrado a eso.

-¿El pacto entre el PSC y la alcaldesa Ada Colau en Barcelona es un ensayo respecto a un posible pacto con Podemos?

-El PSC tiene más tradición con el mundo de los comunes que la que pueda tener el PSOE con Podemos, quizá por el papel que en Cataluña ha jugado ICV. Pero hay que espabilar, los partidos nuevos deben tender puentes con los tradicionales. Dialogar y pactar no es una cosa mala.

-Las críticas a la presencia de Colau en la Diada han salpicado a sus socios del PSC. ¿Todo pasa por Cataluña?

-Hay temas que si no se pueden pactar, se deben orillar. Nosotros no compartimos con los comunes determinadas cosas que se han quedado fuera del pacto. Colau va a la Diada, pero nosotros no. Pero eso no impide que gobernemos juntos. Y si algún día hay que votar diferente en el ayuntamiento, lo haremos. En España tenemos muchos problemas, pero uno de los más gordos es Cataluña. El PP ha gobernado estos años sin propuestas en este terreno. Ese no es un buen enfoque. Es la garantía de que el problema seguirá y nos desbordará a todos. Espero que los esfuerzos de Pedro Sánchez vayan en el sentido de ofrecer una propuesta para Cataluña. Que obviamente no pasa ni por la independencia ni por un referéndum sobre la misma. Tampoco por el inmovilismo.

-¿El PSOE estaría de acuerdo con un referéndum pactado, legal, a la canadiense?

-¿Antes de preguntarnos si queremos separarnos, no podríamos preguntarnos si queremos seguir juntos? Para nosotros la prioridad es renovar el pacto constitucional que satisfaga a una mayoría de españoles y de catalanes. Creo que eso es posible.

-¿Y si eso no funciona?

-Me resisto a ponerme en ese escenario. Siempre se pueden hacer especulaciones, pero hay que centrarse en el aquí y ahora, que es intentar esa reforma constitucional.

-¿Y cómo se haría, cuáles son los detalles de esa vía?

-Un referéndum para toda España sobre la Constitución y a partir de ahí, se debería reformar el Estatuto y hacer un referéndum en Cataluña sobre ese nuevo Estatuto adaptado a esa Constitución reformada. Ese es el camino. Dicho de otra forma: se han querido cambiar cosas en Cataluña vía Estatuto que no estaban contempladas en la Constitución, pues primero había que reformarla. No nos queda otra si queremos la vía del pacto entre otros.

-¿Y esa reforma constitucional por dónde pasaría?

-Hay cuatro ejes. Uno es el reconocimiento, los socialistas acordamos en Granada recoger los derechos históricos que están en el artículo 5 del Estatuto. Otro es definir el reparto de competencias para evitar las duplicidades o los conflictos. También un nuevo sistema de financiación que recoja el principio de ordinalidad y un consorcio de colaboración entre las agencias tributarias estatal y catalana. Y ver cómo participan las autonomías en la decisión de asuntos de interés nacional a través de un Senado realmente eficiente.

-Insisto, el PSOE ¿estaría de acuerdo con todo ello?

-El PSOE hizo una cosa que no hizo ningún otro partido, que es un informe muy detallado sobre esa reforma constitucional aprobado en Granada. Pero el consenso debe ser de todos.

-Si en un futuro prosperara una alianza de izquierdas entre ERC, Podemos y CUP, a los que veremos manifestarse juntos en la Diada, ¿el PSC quedaría fuera de juego?

-Es muy difícil que el PSC pueda llegar a pactos con formaciones que defienden la independencia; yo eso no lo veo. Pero no sé si dentro de uno o dos años se darán cuentan de que los problemas se pueden resolver por otras vías. En Cataluña han pensado que hay atajo unilateral, pero eso es un error. No tiene un apoyo de la mayoría de los catalanes y está condenado al fracaso. En ese camino no vamos a estar. Hay un problema de encaje de Cataluña en España. Yo no soy independentista y no me siento cómodo. Cuando proponemos una reforma federal no estamos pensando en convencer a los independentistas, creemos que hay problemas que merece la pena abordar y solucionar, siguiendo dentro de España.

-El PSC afronta un congreso en noviembre con dos candidatos, usted y Núria Parlon. ¿Cómo están las posiciones?

-Yo voy a presentar mi candidatura porque el trabajo que empecé hace dos años no ha concluido, creo que la situación catalana requiere de un PSC muy sólido y el liderazgo que yo he ido construyendo apunta a que yo debería seguir. Si Núria Parlon se presenta también, pues votaremos y será la militancia la que decida.

-¿Es un todo o nada? ¿El líder del partido será el candidato también a la presidencia de la Generalitat?

-No, no. Vamos a ir, en cualquier caso, a un sistema de dirección más compartida. Eso seguro, porque la situación política lo requiere. Ya veremos con qué fórmulas. En cuanto a la candidatura, ya lo decidiremos, no avanzaría en ese sentido. Tomaremos la decisión cuando corresponda.

-Quizá sea pronto.

-Yo creo que tendremos elecciones el año que viene en Cataluña, no sé si intentarán o no un referéndum unilateral, por lo que necesitamos un PSC muy fuerte.

-¿Iceta presidente, Parlon primera secretaria?

-Yo soy ahora primer secretario, si hay que cambiar eso, deben ser los militantes quienes lo decidan. Otra cosa es buscar esquemas para compartir responsabilidad. Hay que hacer procesos de renovación, pero mi idea es presentar candidatura a la primera secretaría.

Entrevista a Miquel Iceta, 7 de setembre de 2016, Cronica Global