Beatriz Silva: ¿Por qué federalismo por qué ahora?

“Los federalistas creemos también que el estado nación está obsoleto para hacer frente a los grandes retos del siglo XXI como la desigualdad, el cambio climático, el tráfico de personas o la pobreza”

¿Qué queremos los y las federalistas que seguramente admite muchas hoy en Cataluña? Es una pregunta que parece fácil de contestar pero que seguramente admite muchas respuestas. Los y las federalistas queremos encontrar una solución a la crisis política e institucional. Pero también queremos cambiar España y queremos que esté inte- grada en una Europa federal y más democrática.

Creemos que identidades diversas no justifican levantar nuevas fronteras: que lenguas y culturas diversas pueden convivir. Que la solución a los problemas de convivencia puede y debe encontrarse a través del diálogo, la negociación y el pacto. Y el federalismo es eso: diálogo, negociación y pacto.

Los federalistas creemos también que el estado nación está obsoleto para hacer frente a los grandes re- tos del siglo XXI como la desigualdad, el cambio climático, el tráfico de personas o la pobreza. Creemos que estos problemas, de los cuales depende el futuro de las nuevas generaciones, sólo tendrán solución si nos organizamos de otra manera.

Porque vivimos en un mundo globalizado y necesitamos soluciones globales, compartidas y coordinadas. Y esto es lo que propone el federalismo.

Los federalistas también creemos en la democracia. Y la democracia no consiste sólo en votar, consiste en adoptar las decisiones en el nivel más adecuado porque esto facilita rendir cuentas ante la ciudadanía. Y el federalismo propone un tipo de organización multinivel que facilitala rendición de cuentas y con ello la democracia.

Hoy, los pueblos y las civilizaciones se encuentran y se mezclan, y las visiones religiosas, políticas y sociales se cruzan y se influyen unas a otras. Los federalistas creemos que esto no es un problema. Que es un enriquecimiento que continúa con la tradición europea de apertura, de integración, de identidad que se transforma con el paso del tiempo sin desnaturalizarse Creemos que la solución para las aspiraciones de Cataluña y de todos los pueblos europeos que aspiran a conservar su propia identidad corsos, bretones, vascos, flamencos no pasa por crear nuevos estados. Pasa por superar el modelo de Estado-nación derribando las fronteras que nos dividen y organizándonos mediante fórmulas que nos permitan compartir.

En un acto que organizó Federalistes d’Esquerres en 2014 en Cornellà de Llobregat, Ferran Pedret se preguntaba si cuando se intenta retratar España y a los españoles como sujetos incapaces de cambiar e incapaces de cualquier progreso, no deberíamos preguntarnos de qué españoles y de qué españolas estamos hablando. “¿Estamos hablando de Bartolomé de las Casas? ¿De Clara Campoamor, Miguel Hernández, Lorca, Alberti, los jornaleros ácratas andaluces? ¿De los extremeños fusilados por miles en las plazas de toros, los comuneros de Castilla, o los asturianos de la revuelta del 34? ¿O de los que lu- charon por el sostenimiento de la República hasta el final?¿Estamos hablando de los que luchan ahora por mantener el estado del bien- estar y la sanidad pública en Madrid? Yo cuando hablo de la gente con la que me quiero federar, hablo de esta gente”, aseguraba.

Es éste el espíritu que reivindicamos los y las federalistas aquí y ahora.

A veces se dice que los seres humanos son capaces de morir por la patria y las banderas, pero no por valores universales como la paz, la concordia y el diálogo. Los federalistas queremos demostrar que esto no es así.